Paco Ibáñez en concierto

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Paco Ibáñez en concierto + DVD

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Me gustas cuando callas porque estás como ausente

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Todo en tí fue naufragio

Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.

Sobre tu corazón llueven frías corolas.
¡Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!

En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.

Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, ¡oh abandonado!

Todo en ti fue naufragio.

Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo.

Todo en ti fue naufragio.

Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.

Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.

Oh más allá de todo. Oh más allá de todo.

Es la hora de partir. ¡Oh abandonado!

Todo en ti fue naufragio.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que me causa,
y éstos sean los últimos versos que le escribo.

Te recuerdo como eras en el último otoño

Te recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma.

Apegada a mis brazos como una enredadera,
las hojas recogían tu voz lenta y en calma.
Hoguera de estupor en que mi sed ardía.
Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma.

Siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos alegres como brasas.

Cielo desde un navío. Campo desde los cerros.
¡Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban en tu alma.

Inclinado en las tardes

Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes
a tus ojos oceánicos.

Allí se estira y arde en la más alta hoguera
mi soledad que da vuelta a los brazos como un naúfrago.

Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes
que olean como el mar a la orilla de un faro.

Y los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas
que centellean como mi alma cuando te amo.

Y galopa la noche en su yegua sombría
desparramando espigas azules sobre el campo.

Inclinado en las tardes echo mis tristes redes
a ese mar que sacude tus ojos océanicos.

Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes
que olean como el mar a la orilla de un faro.

Sólo guardas tinieblas, hembra distante y mía,
de tu mirada emerge a veces la costa del espanto.

Para mi corazón basta tu pecho

Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.

Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.

He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto como un viaje.

Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.

La muerte de Melisenda

A la sombra de los laureles
Melisenda se está muriendo.

Se morirá su cuerpo leve
enterrarán su dulce cuerpo.

Juntarán sus manos de nieve
dejarán sus ojos abiertos

Para que alumbren a Pelleas
hasta después que se haya muerto.

A la sombra de los laureles
Melisenda se está muriendo.

Se morirá su cuerpo leve
enterrarán su dulce cuerpo.

Morirá por ella Pelleas
cuando la lleven al entierro.

Por ella vagará de noche
moribundo por los senderos.

A la sombra de los laureles
Melisenda se está muriendo.

Amada

Amada, en esta noche tú te has crucificado
entre los dos maderos curvados de mi beso.
Y tu pena me ha dicho que Jesús ha llorado
y que hay un Viernes Santo más dulce que ese beso..

Amada, en esta noche tú te has crucificado.

Amada, moriremos los dos juntos, muy juntos,
y ya no habrán reproches en tus ojos benditos
ni volveré a ofenderte. Y en una sepultura
dormiremos los dos como dos hermanitos.

Yo seré a tu lado

Yo seré a tu lado silencio, silencio,
Perfume, perfume, no sabré pensar,
No tendré palabras, no tendré deseos,
Sólo sabré amar.

Cuando el agua caiga monótona y triste
Buscaré tu pecho para acurrucar
Este peso enorme que llevo en el alma
Y no sé explicar.

Te pediré entonces tu lástima, amado,
Para que mis ojos se den a llorar
Silenciosamente, como el agua cae
Sobre la ciudad.

Y una noche triste, cuando no me quieras,
Secaré los ojos y me iré a bogar
Por los mares negros que tiene la muerte,
Para nunca más.

Quisiera esta tarde

Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;

Que la arena de oro y las aguas verdes
y los cielos puros me vieran pasar;

Ser alta soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana en medio del mar;

Ver como se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear;

Pensar que pudieran la frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;

Ver que se adelanta, la garganta al aire
el hombre más bello, no desear amar...

Perder la mirada, distraídamente,
perderla, y que nunca la vuelva a encontrar;

Y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.

Juventud divino tesoro

Juventud, divino tesoro,
ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar no lloro
y a veces, lloro sin querer.

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!

En vano busqué a la princesa
que estaba triste de esperar.
La vida es dura, amarga, y pesa.
Ya no hay princesa que cantar.

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!

A pesar del tiempo terco
mi sed de amor, no tiene fin.
Cabello gris, así me acerco
a los rosales del jardín.

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!

Soldadito Boliviano

Soldadito de Bolivia
soldadito boliviano.
Armado vas de tu rifle
que es un rifle americano
que es un rifle americano
soldadito de Bolivia
que es un rifle americano.

Te lo dio el Sr. Barrientos
soldadito boliviano
regalo de Mister Johnson
para matar a tu hermano
para matar a tu hermano
soldadito de Bolivia
para matar a tu hermano.

No sabes quién es el muerto
soldadito boliviano
el muerto es el Che Guevara
y era argentino y cubano
y era argentino y cubano
soldadito de Bolivia
y era argentino y cubano.

Él fue tu mejor amigo
soldadito boliviano
él fue tu amigo de a pobre
del oriente al altiplano
del oriente al altiplano
soldadito de Bolivia
del oriente al altiplano.

Está mi guitarra entera
soldadito boliviano
de luto, pero no llora
aunque llorar es humano
aunque llorar es humano
soldadito de Bolivia
aunque llorar es humano.

No llora porque la hora
soldadito boliviano
no es de lágrima y paãuelo
sino de machete en mano
sino de machete en mano
soldadito de Bolivia
sino de machete en mano.

Con el cobre que te paga
soldadito boliviano
que te vendes que te compra
es lo que piensa el tirano
es lo que piensa el tirano
soldadito de Bolivia
es lo que piensa el tirano.
Pero aprenderás seguro
soldadito boliviano
que a un hermano no se mata
que no se mata a un hermano
que no se mata a un hermano
soldadito de Bolivia
que no se mata a un hermano.

No sirves para nada

Cuando yo era pequeño
estaba siempre triste
y mi padre decía
mirándome y moviendo
la cabeza: hijo mío
no sirves para nada.

Después me fui a la escuela
con pan y con adioses
pero me acompañaba
la tristeza. El maestro
graznó: pequeño niño
no sirves para nada.

Vino luego la guerra
la muerte -yo la vi-
y cuando hubo pasado
y todos la olvidaron
yo triste seguí oyendo
no sirves para nada.

De tristeza en tristeza
caí por los peldaños
de la vida. Y un día
la muchacha que amo
me dijo -y era alegre-
no sirves para nada.

Ahora vivo con ella
voy limpio y bien peinado.
Tenemos una niña
a la que siempre digo
-también con alegría-, hija mía
no sirves para nada.

Escucha abandonada

Envuelta por el aire
de la mañana en fiesta
entre risas y músicas,
campanas y alegría,
olvídate del hombre
que hasta ayer te dolía
como una desventura:
canta, ríe, juega,
apuesta a no acertar,
para así acostumbrarte
a ese sabor amargo
que se llama tristeza,
y que aparece siempre
cuando el amor se va.

El aire de los chopos

El aire de los chopos
y vuelvo a recordar.
En un día de marzo
te fuiste. Nada más.

Luego días de ira
dolor y adversidad.
Y en medio de la noche
tu estrella. Nada más.

Por su fulgor perenne
contra la eternidad
te ofrezco unas palabras
de amor. Y nada más.

El lobito bueno

Érase una vez
un lobito bueno
al que maltrataban
todos los corderos.

Y había también
un príncipe malo
una bruja hermosa
y un pirata honrado.

Todas estas cosas
había una vez
cuando yo soñaba
un mundo al revés.

Me lo decía mi abuelito

Me lo decía mi abuelito,
me lo decía mi papá,
me lo dijeron muchas veces
y lo olvidaba muchas más.

Trabaja niño no te pienses
que sin dinero vivirás.
Junta el esfuerzo y el ahorro
ábrete paso ya verás,
como la vida te depara
buenos momentos. Te alzarás
sobre los pobres y mezquinos
que no han sabido descollar.

Me lo decía mi abuelito,
me lo decía mi papá,
me lo dijeron muchas veces
y lo olvidaba muchas más.

La vida es lucha despiadada
nadie te ayuda, así no más,
y si tú solo no adelantas,
te irán dejando atrás, atrás.
¡Anda muchacho y dale duro!
La tierra toda, el sol y el mar,
son para aquellos que han sabido,
sentarse sobre los demás.

Me lo decía mi abuelito,
me lo decía mi papá,
me lo dijeron muchas veces
y lo he olvidado siempre más.

A tí te ocurre algo

A ti te ocurre algo
yo entiendo de esas cosas
hablas a cada rato
de gente ya olvidada
de calles lejanísimas
de huelgas de tranvías
cantas horriblemente
no dejas de beber
y al poco estás peleando
por cualquier tontería
yo que tú ya arrancaba
a que me viera un médico
pues si no un día de estos
en un lugar absurdo
o entre las frías sábanas
de una cama que odias
te pondrás a pensar
porque sin darte cuenta
te irás sintiendo solo
igual que un perro viejo
sin dueño y sin collar.

Por mi mala cabeza

Por mi mala cabeza
yo me puse a escribir.
Otro por mucho menos
se hace guardia civil.

Por mi mala cabeza
creí en la libertad.
Otro respira incienso
las fiestas de guardar.

Por mi mala cabeza
contra el muro topé.
Otro levantó el muro
con los cuernos tal vez.

Por mi mala cabeza
sólo digo verdad.
Por mi mala cabeza
me descabezarán.

Yo amaba aquella casa

Yo amaba aquella casa
sin aires de desgracia.

Era como mi alegre
posesión transparente.

Como la flor blanquísima
que en los jarales brilla.

Tal vez yo por entonces
desdeñara a los dioses.

Pues ni ellos habitaban
en regiones tan claras.

Y así como un castigo
perdí lo que era mío.

Un fuego despiadado
prendió en aquellos campos.

Después no quedó nada.
Ni la flor de la jara.

Nana de la adúltera

No subas mi vida
no vengas ahora
que está en casa el padre
del niño que llora.
Ahora no
ahora no
ahora no amor mío
ahora no.

Ya se fue el papón
ya puedes subir
mi niño se duerme
y yo estoy por ti.
Ahora sí
ahora sí
ahora sí amor mío
ahora sí.

Palabras para Julia

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable,
interminable.

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido,
no haber nacido.

Pero tú siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti
como ahora pienso.

La vida es bella ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos tendrás amor,
tendrás amigos.

Un hombre solo una mujer
así tomados de uno en uno
son como polvo no son nada,
no son nada.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti
como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino nunca digas
no puedo más y aquí me quedo,
y aquí me quedo.

La vida es bella ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos tendrás amor,
tendrás amigos.

Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti, pensando en ti
como ahora pienso.

El show

Desde lo más lejano y más oscuro
de las edades ha llegado
el show

luciendo el arco iris de sus telas
moviéndose bonito
por favor

Subió las escaleras de la vida
con sombrero y zapatos
de charol

al ritmo entrecortado de una danza
de fuego y de metales
corazón

corazón loco que se fué bajando
por el río hasta Menfis
qué calor

que se metió después en Babilonia
y alborotó la Historia
como un dios.

¡Ay muchacha muchacha que no bailas!
Ni un sólo pueblo sin bailar
quedó

pues los griegos sacaron sus guirnaldas
sus aceites y velos
para el show

y en Roma las matronas más honestas
perdieron el recato
se acabó

se acabó el mejor vino en Tarragona
y también en las Galias
el horror.

Y el show con sus mil vidrios de colores
por el Imperio bajo
resbaló

volvió a tensar en África sus cuerdas
cambió la piel gastada
del tambor

escondió en la bolsita algún remedio
para alejar los males
de su voz

y atravesando el mar como un esclavo
se arrancó los grilletes
y danzó.

Ya en el Caribe se oyen sus compases
blancos y negros vibran
con el son

el show se ha vuelto pura fantasía
de saxos y guitarras
y bongós

te picó
te picó el alacrán que a todas pica
sean chicas o grandes
¡ay doctor!

en las casa abrieron los portales
hasta los ciegos quieren ver
el show.

Esto es algo increíble caballeros
algo tremendo
una revolución:

las mujeres se han puesto de repente
todos los hierros por lucir
mejor

mientras rasga la noche una trompeta
y en el pecho y los vasos
canta el ron...

¡Ay muchacha muchacha ven al baile!
Claro que hay sitio para ti
mi amor
el show viene de lejos y va lejos
no se termina nunca
la función

información de contacto

A flor de tiempo, SL
c/ Girona, 120 08009 Barcelona (España)
Tf (+34) 93 457 11 18
Fax (+34) 93 458 92 53
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